Alerta sobre los riesgos ambientales del proyecto minero Los Bronces Integrado
Una campaña por el agua, la biodiversidad y la salud de los ecosistemas
La organización ambientalista Greenpeace Chile lanzó una intensa campaña denominada #BajemosLosBronces, con el objetivo de frenar la expansión del proyecto minero “Los Bronces Integrado” —una iniciativa impulsada por la multinacional Anglo American para ampliar sus actividades extractivas en la cordillera de la Región Metropolitana— debido a sus graves impactos sobre el medio ambiente, los glaciares, el agua, el aire y la biodiversidad de la zona central del país.
Según Greenpeace, el proyecto, situado a unos 50 kilómetros del centro de Santiago, representa una amenaza directa a las reservas hídricas de la cuenca del río Maipo, principal fuente de agua de la Región Metropolitana, además de poner en riesgo ecosistemas de alta biodiversidad y especies endémicas que no se encuentran en ningún otro lugar del mundo.
¿Por qué preocupa Los Bronces Integrado?
Greenpeace destaca que la expansión de esta mina de cobre y molibdeno incluye la ampliación del rajo existente y la construcción de una mina subterránea bajo áreas sensibles como el Santuario Natural Yerba Loca, lo que podría intensificar la degradación del medio ambiente. La organización señala que estas obras no sólo afectarían la disponibilidad y calidad del agua, sino que también aumentarían la contaminación del aire y la fragmentación de hábitats naturales esenciales para la fauna local.
El uso intensivo de recursos hídricos en procesos como la lixiviación y el transporte de minerales, con cifras estimadas de hasta 1.300 litros por segundo, podría competir directamente con el consumo humano y agrícola en un contexto de megasequía prolongada, agravando aún más la escasez ya existente en gran parte del país.
Impactos ecológicos y sobre la biodiversidad
Los efectos ambientales asociados a Los Bronces Integrado, según Greenpeace, abarcan desde la pérdida de hábitats naturales hasta la disminución de poblaciones de especies nativas y endémicas, como el gato andino, el puma y el cóndor andino, debido a la fragmentación del paisaje, la contaminación acústica y la perturbación de sus zonas de refugio y reproducción.
Organizaciones expertas en conservación han catalogado la zona central de Chile como un “hotspot” mundial de biodiversidad, lo que significa que es una región prioritaria para la protección, debido a su elevada riqueza biológica y los altos índices de endemismo. La alteración irreversible de estos ecosistemas, advierte Greenpeace, pondría en riesgo procesos ecológicos clave que sostienen tanto la vida silvestre como los servicios ambientales de los que dependen millones de personas.
Calidad del aire y salud humana
Otro de los puntos críticos que Greenpeace resalta es el impacto sobre la calidad del aire en Santiago, una de las ciudades con mayores niveles de material particulado en América Latina. Las operaciones mineras liberan partículas finas que pueden penetrar en el sistema respiratorio y cardiovascular, con potenciales consecuencias para la salud pública, especialmente entre los grupos más vulnerables.
Llamado a la acción ciudadana
Frente a este escenario, la campaña de Greenpeace busca movilizar a la sociedad civil y sumar firmas para expresar rechazo a la expansión del proyecto. La organización sostiene que cada firma representa una voz colectiva en defensa del agua, del aire limpio y de la biodiversidad, instando a las autoridades y empresas a reconsiderar proyectos que pongan en peligro la sostenibilidad ambiental y el bienestar de las comunidades.







